Una entreplanta metálica es una estructura desmontable que crea uno o más niveles sobre la superficie del almacén para ganar metros cuadrados sin obra civil. Se monta con pilares, vigas y suelo técnico atornillados sobre la solera existente, de modo que una nave puede duplicar (o triplicar) su superficie útil aprovechando la altura libre que hoy no utiliza. Las entreplantas metálicas son la vía más rápida de ampliar un almacén sin mudarse y sin tocar la estructura del edificio.
En Esnova diseñamos y fabricamos entreplantas industriales en nuestra planta de 46.600 m² en Gijón (Asturias): fabricación propia y más de 20 años de experiencia en sistemas de almacenaje. En esta guía repasamos qué tipos de entreplanta existen, qué ventajas ofrecen frente a la obra tradicional, qué elementos garantizan su seguridad y cómo saber si tu nave es candidata a instalar una.
En el sector del almacenaje, entreplanta y altillo se usan como sinónimos: ambos designan una plataforma elevada de estructura de acero que aprovecha la altura de la nave para crear superficie adicional. Si existe algún matiz, es de escala y de uso. Altillo suele referirse a plataformas de dimensiones contenidas, pensadas para guardar stock de baja rotación, archivo o material auxiliar que estorba en planta. Entreplanta se asocia a estructuras de mayor envergadura: niveles completos sobre los que se trabaja a diario, con zonas de picking, operarios circulando o incluso oficinas técnicas.
En la práctica, la solución constructiva es la misma en los altillos metálicos y en las entreplantas: perfiles de acero, uniones atornilladas y un suelo técnico dimensionado para la carga prevista. Por eso en esta guía usamos ambos términos indistintamente, igual que hace el propio sector.
Lo relevante no es el nombre, sino el planteamiento: antes de valorar una nave más grande o una ampliación de obra, conviene medir cuánta altura libre está desaprovechada. En muchos almacenes esa altura equivale a cientos de metros cuadrados sin estrenar.
No todas las entreplantas resuelven el mismo problema. La elección depende de qué se quiere hacer encima de la plataforma y, sobre todo, de qué debe seguir pasando debajo.
Es la configuración más versátil: una estructura autoportante de pilares y vigas que no depende de ninguna estantería. Admite cualquier uso en el nivel superior (almacenaje, picking, zonas técnicas, oficinas) y deja la planta baja diáfana para operar con carretillas, montar líneas de trabajo o instalar estanterías convencionales. Al ser independiente, se sitúa donde la operativa lo pide, no donde lo dicta el almacenaje existente.
Aquí el propio racking soporta el piso: las estanterías actúan como estructura portante y la plataforma se apoya sobre ellas. Es la opción más eficiente cuando el objetivo es puro almacenaje, porque cada metro cuadrado trabaja dos veces: abajo se almacena en estantería y arriba se gana una planta completa de picking o depósito. Se ejecuta tanto sobre estanterías industriales para cargas paletizadas como sobre estanterías de carga manual, según el tipo de mercancía y el sistema de manutención. Si aún estás definiendo el sistema, nuestra guía de tipos de estanterías industriales te ayudará a situar cada opción.
Cuando la necesidad no es una plataforma continua, sino circular y preparar pedidos en altura, la solución son las pasarelas: pasillos elevados que conectan niveles de estanterías y convierten un bloque de racking en un almacén multiplanta accesible a pie. Es el esquema habitual en almacenes de recambios, farmacia o archivo con miles de referencias. Lo analizamos en detalle en nuestro artículo sobre pasillos elevados y plataformas metálicas.
La alternativa clásica a la entreplanta es el forjado de hormigón. Comparten objetivo (crear un piso nuevo) pero se parecen en poco más.
Desmontable y trasladable. Una entreplanta atornillada se monta, se desmonta y se vuelve a montar en otra nave. Si la empresa se traslada, la inversión viaja con ella; si la operativa cambia, la estructura se amplía, se recorta o se reconfigura. Un forjado de obra es una decisión irreversible.
Plazos cortos de instalación. El montaje es en seco: sin excavación, sin hormigón ni tiempos de fraguado. Los componentes llegan fabricados de taller y se atornillan sobre la solera, lo que reduce la instalación a una fracción del tiempo de una obra equivalente. En la mayoría de los casos, el almacén sigue operando mientras se monta.
Se adapta a la nave existente. La estructura se diseña a medida: sortea los pilares del edificio, respeta portones, muelles y recorridos de evacuación, e integra los huecos de escalera y los puntos de carga donde la operativa lo requiere. La modulación de pilares se estudia para que la planta baja siga siendo transitable con carretillas.
Tratamiento habitual como instalación. Al no modificar la estructura del edificio, la entreplanta metálica suele recibir el tratamiento de una instalación o equipamiento, no el de una ampliación constructiva. Dicho esto, los trámites concretos dependen del municipio y del proyecto: superficie, uso previsto y normativa local determinan la documentación necesaria, así que conviene verificarlo en cada caso antes del montaje.
Esta tabla resume los tres esquemas y el escenario en el que cada uno tiene sentido.
| Tipo de entreplanta | Uso ideal | Cuándo elegirla |
|---|---|---|
| Sobre pilares (estructura independiente) | Uso mixto: almacenaje, picking, zonas técnicas u oficinas sobre una planta baja diáfana | Cuando necesitas libertad total de uso en ambos niveles o la planta baja debe quedar libre para maquinaria y circulación |
| Sobre estanterías | Almacenaje intensivo y picking: el racking soporta el piso y multiplica las ubicaciones | Cuando el objetivo es maximizar capacidad de stock y la instalación ya se articula en torno a estanterías |
| Pasarelas multiplanta | Circulación y preparación de pedidos a pie entre niveles de estanterías | Cuando gestionas muchas referencias de picking manual y los operarios deben acceder andando a todos los niveles |
Una entreplanta es una zona de trabajo en altura y se proyecta como tal. Estos son los elementos que definen una instalación segura:
Escaleras. Su número y su posición no se deciden solo por comodidad: dependen de la superficie de la plataforma, de la operativa y de los recorridos de evacuación de la nave. Se integran en la estructura desde el diseño, no se añaden después.
Barandillas y rodapiés. Todo el perímetro accesible se protege con barandilla de pasamanos, barra intermedia y rodapié, que evita tanto la caída de personas como la de objetos sobre la zona de trabajo inferior.
Puertas basculantes de seguridad. Los puntos de carga de paletas son el momento crítico de una entreplanta. La puerta basculante permite depositar la mercancía con carretilla manteniendo siempre una barrera física entre el operario y el vacío: nunca queda un hueco abierto sin protección.
Suelo. El piso se elige según el uso: tablero aglomerado de alta densidad para picking y tránsito de personas, chapa metálica cuando hay mayores exigencias mecánicas o de limpieza, y rejilla tipo tramex cuando conviene que pasen la luz y el agua de los rociadores.
Iluminación bajo entreplanta. El nivel inferior pierde la luz de la cubierta, así que la instalación se completa con luminarias fijadas a la propia estructura para mantener las condiciones de trabajo en la planta baja.
Un apunte sobre la capacidad: la carga admisible por metro cuadrado no es un dato de catálogo, es el resultado del cálculo estructural que el fabricante realiza y firma en función del uso previsto. No soporta lo mismo un archivo que una zona de picking con equipos de manutención. En Esnova ese cálculo forma parte de cada proyecto, con fabricación propia de la estructura en nuestra planta de Gijón.
Hay cuatro señales claras de que una entreplanta industrial es la inversión correcta:
El suelo está agotado, pero la altura no. Si ya no cabe una estantería más y sigues teniendo varios metros libres hasta cubierta, el espacio que necesitas ya está dentro de tu nave: solo falta estructurarlo.
Creces y no quieres mudarte. Una mudanza de almacén implica parar la actividad, trasladar el stock, rehacer instalaciones y renegociar la logística. Una entreplanta absorbe años de crecimiento en la misma nave, con una inversión muy inferior y sin interrumpir el servicio.
El picking necesita su propio espacio. Separar la preparación de pedidos del almacenaje masivo mejora recorridos y productividad. Elevar la zona de picking libera la planta baja para paletización y reposición; combinada con estanterías de picking, la entreplanta crea un área de preparación ordenada y ampliable.
Necesitas oficinas o zonas técnicas sobre la operativa. Control de calidad, sala técnica, laboratorio u oficinas de planta: hay funciones que deben estar cerca de la operación pero no dentro de ella. Situarlas sobre una entreplanta las integra en el flujo sin restar ni un metro cuadrado a la actividad.
¿Qué diferencia hay entre un altillo y una entreplanta metálica?
Ninguna en lo técnico: el sector usa ambos términos como sinónimos. Altillo suele aplicarse a plataformas de menor tamaño y entreplanta a estructuras de mayor superficie o de varios niveles, pero el sistema constructivo (estructura de acero atornillada con suelo técnico) es el mismo.
¿Cuánto peso soporta una entreplanta metálica?
Depende del proyecto. La capacidad se define en el cálculo estructural, que el fabricante realiza y firma en función del uso previsto: no es lo mismo almacenar archivo que operar una zona de picking con equipos de manutención. Por eso el primer paso es siempre definir qué se hará sobre la plataforma.
¿Necesito licencia para instalar una entreplanta en mi nave?
Los trámites dependen del municipio y del proyecto concreto. Al ser una estructura desmontable que no modifica el edificio, su tratamiento habitual es el de una instalación, pero la superficie, el uso y la normativa local determinan la documentación necesaria. Conviene verificarlo con el ayuntamiento antes del montaje.
¿Se puede desmontar una entreplanta y montarla en otra nave?
Sí. Las uniones son atornilladas, no soldadas ni de obra, por lo que la estructura se desmonta, se transporta y se vuelve a montar adaptándola a la nueva nave. También puede ampliarse o reconfigurarse si cambia la operativa.
¿Qué altura libre necesita mi nave para una entreplanta?
La que permita trabajar con comodidad en los dos niveles, descontando estructura, suelo, iluminación y las instalaciones existentes, como climatización o protección contra incendios. El estudio técnico determina si la altura disponible es suficiente para el uso previsto en cada nivel.
¿Tu almacén se ha quedado pequeño? En Esnova diseñamos, fabricamos y montamos entreplantas metálicas a medida desde nuestra planta de 46.600 m² en Gijón. Cuéntanos tu proyecto y nuestro equipo técnico dimensionará la solución para multiplicar la superficie de tu nave.
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